| PRESENTACIÓN
La Costa Tropical representa en Granada el turismo de sol y playa. El clásico atractivo que buscan millones de personas para disfrutar del buen clima, tostarse la piel y bañarse en las cálidas aguas del Mediterráneo. En este sector del turismo, la competencia es muy grande, por eso hay que resaltar las excepcionales condiciones de esta costa de Granada, acertadamente bautizada con el nombre de "Costa Tropical".

Se llama "tropical" porque el clima, la vegetación, los frutos y la temperatura del agua tiene mucho de tropical. En toda Europa no hay nada igual. Para ello, se han dado una serie de afortunadas circunstancias: latitud, calidad de la tierra y protección de unas masas montañosas, que cortan las corrientes frías que llegan del norte y convierten este pedacito de costa en una especie de sauna gratificante. Prueba inequívoca de toda esta historia es la existencia de cultivos propios de tierras tropicales: chirimoya, mango, aguacate, guayaba, papaya...
Son casi 100 kilómetros de litoral, donde se suceden playas grandes y calas casi escondidas, llanuras agrícolas y escarpadas montañas, que hunden sus raíces en un Mediterráneo esplendoroso e histórico. Pueblos, urbanizaciones, casitas, restaurantes y chiringuitos, calor solar y humano, gastronomía marina y árabe. Es la Costa Tropical granadina. Fue reconquistada por los Reyes Católicos en 1489, con lo que pasó a formar parte del reino de Castilla y Aragón. Ciudad industrial, portuaria y pesquera, es centro neurálgico de la Costa Tropical y una de las comarcas agrícolas más importantes de España. Su principal riqueza, la caña de azúcar, se extiende por toda la vega de Motril, siendo la plantación más extensa de Europa. Es centro de toda la zona agrícola subtropical, que se extiende entre las montañas y la costa, debemos mencionar los exquisitos aguacates y chirimoyas. La hospitalidad y simpatía mediterránea de sus gentesson parte importante de su personalidad. Gentes que podemos observar con la llegada de la flota pesquera, la descarga y subasta del pescado en la lonja. En la arena de la playa, preparando la "moraga", tueste de sardinas en espetos. 
Gentes de antes, que nos dejaron el legado del ingenio azucarero morisco de la Casa de la Palma. La Iglesia de la Encarnación, del siglo XVI., de estilo mudéjar con modificaciones posteriores en gótico, renacentista y barroco. Su doble función de iglesia y fortaleza la hacen carecer de elementos ornamentales. El Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza, desde donde dominamos la ciudad, el puerto y parte del litoral, de estilo barroco se levantó sobre el antiguo palacio árabe de Aixa, madre de Boabdill. La Iglesia del Carmen, de estilo barroco y se construyó en el S. XVI, en un principio fue la Ermita de San Roque, siendo erigido como ofrenda a las víctimas de la peste, por lo que el promontorio donde se sitúa, es en realidad una tumba colectiva. El Teatro Calderón de la Barca, construido en 1880 en estilo neoclásico, este pequeño teatro cuenta con un bonito techo de madera con óleos de las musas del arte. Gentes de hoy, practicando el golf y el tenis, bañándose en las conocidas playas de Torrenueva, con su faro Sacratif; Carchuna, cinco kilómetros de costa dominada por el castillo-fortaleza, sus playas son de aguas profundas y transparentes muy aptas para el submarinismo y el windsurfing.; Calahonda, al pie del acantilado de Punta del Este, y la playa naturista de La Joya.
15/02/2006
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